La miurada que participó en el encierro del domingo día 11 dejó bien a las claras que aquellos que osan desafiar a las normas más elementales de convivencia pueden encontrarse con algún que otro disgusto.
Básicamente, creo que tengo necesidad de decir algunas cosas en voz alta.
Mi texitura no ofrece grandes estridencias. Ni tenor, ni contralto. Así que he optado por abrir este blog y compartir, al menos con mi ego, aquello que llame mi atención.
Cualquier cosa que recoma mis entrañas al leer una noticia, ver una imagen ó escuhar una voz.
Que volatilice mis sentidos al degustar un comestible u olfatera una esencia.
Alguna controversia que suscite en mi interior cualquier sensación, al tantear una situación ó zambullirme en el ocaso intersestelar de mi persona .
Necesito, quiero y puedo.
Mi refrán favorito: "Del dicho al hecho hay un gran trecho". Una cosa es decir y otra hacer. Este es el aforismo que más me gusta, aunque hay otro que en su día me deslumbró: "Si buscas amigos sin defectos, te quedarás sin amigos".
Creo que era un proverbio chino, pero buscando por la red he encontrado otros de similar magnitud. Por la calidad de su discurso, incluyo uno que le atribuyen a Gibran Jalil: "No busques un amigo para matar las horas, buscale con horas para vivir".